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Innovación y Tendencias

Dime cómo es tu consumidor y te diré qué desea

El concepto de naturalidad redefine los perfiles de consumidores. Desde los más fanáticos hasta los más escépticos, un estudio revela cuál es el vínculo de cada uno con lo natural y qué espera de la industria de alimentos y bebidas.

Los nuevos hábitos en alimentación han definido un nuevo tipo de consumidor. Más informado y con mayor conciencia sobre los riesgos para su salud de una malnutrición, exige productos que se adapten a su estilo de vida actual. A la hora de llenar el carro, optan, así, por aquellos alimentos y bebidas más naturales y que contribuyen a su bienestar.

En general, para los consumidores latinoamericanos, una alimentación más natural se define más por los “sin” que los “con”: sin conservantes o aditivos artificiales que puedan resultar nocivos. Como regla de oro, cuanto menos procesado, mejor valoración tendrá por parte de los consumidores.

Ahora, ¿todos los consumidores se relacionan de la misma manera con el concepto de natural? Parecería que no y un estudio de Megaresearch para Givudan[1] identificó cinco perfiles distintos. De los más fanáticos a los más desconfiados, conocer qué valora cada uno y cómo entiende la naturalidad permite desarrollar propuestas que se alineen con sus expectativas.

A pesar de sus matices, los fundamentalistas, los equilibrados y los habituados coinciden en la búsqueda de una vida más natural y en cuidar sus hábitos alimenticios. Entre los tres, concentran el 66% de los encuestados y tienen mayor presencia en México, Perú y Colombia, a diferencia de Chile y la Argentina donde predominan los más desconfiados.

Mientras que los polos fundamentalistas/rechazadores acotan las posibilidades de la industria, los demás perfiles constituyen una verdadera oportunidad para el mercado de alimentos y bebidas: la de cambiar la perspectiva de la naturalidad de los productos envasados, tanto desde los procesos como desde la comunicación, sin afectar demasiado los aspectos sensoriales, dado que sacrificar el sabor puede ser contraproducente.

El consumidor que busque naturalidad exigirá, por sobre todo, productos que garanticen un procesamiento mínimo, sin conservantes y con ingredientes de calidad, que luego se hagan sensibles en el proceso de prueba y que sean acompañados de una comunicación que transmita todo lo que precise conocer, junto  con una excelente experiencia sensorial que refleje sus necesidades y aporte un gran placer.

Los nuevos perfiles ya están jugando en la cancha. Es tarea de las marcas salir a disputar el partido y ofrecer opciones que cumplan con los deseos de estos consumidores hambrientos de productos más naturales.

[1] 6284 casos en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México y Perú. Julio 2017.

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