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Innovación y Tendencias

Cambio de hábitos: las dietas reducidas en carne ganan adeptos

Las dietas libres de carne ya no son solo una opción para una pequeña porción del mercado, sino que se han vuelto una elección para la mayoría. Un negocio que crece y que genera posibilidades para innovar. Es todo cuestión de sabor.

Si quisieras eliminar la carne de tu plato aunque fuera por unos días, ¿qué opciones se te ocurren para reemplazar esas proteínas? ¿Muchas, pocas, ninguna? Hasta hace unos años, llenar ese espacio vacío resultaba muy dífícil y, lo más probable, es que hubieras contestado que no se te venía rápido a la mente ninguna alternativa. Las opciones que podían hallarse en el mercado eran escasas y poco apetitosas. Pero en los últimos cinco años, producto de una demanda creciente, la oferta se diversificó y hoy es posible encontrar variedad de soluciones para llevar una dieta en base a proteínas vegetales.  

Es que lo que antes resultaba ser para una minoría, en la actualidad, se ha vuelto una tendencia masiva: son cada vez más las personas que deciden reducir o eliminar el consumo de carne. En su informe The World in 2019, que recopila las tendencias que marcarán el año, The Economist afirmó que el veganismo dejará de ser un estilo de vida de unos pocos para pasar a ser una elección de la mayoría.

Pero no son solo los veganos y los vegetarianos los que eligen consumir sustitutos de la carne. En los últimos tiempos, han aparecido nuevos consumidores que, sin llevar a cero el consumo de proteínas cárnicas o identificarse con dietas restrictivas, sí optan por consumir proteínas alternativas. Una investigación realizada por Givaudan en Europa entre más de 2.400 consumidores detectó que el 90% de los entrevistados consumen tanto carne como productos alternativos. Así como optan por una pizza o comida china, hay días en que escogen proteínas vegetales y esto es porque las opciones están al alcance de la mano y pasan a ser una opción más del menú como cualquier otra. Así, no es extraño encontrar una hamburguesa de carne y una de quinoa en la misma heladera de una tienda para tomar las que más nos plazca.

Esta tendencia creciente genera una gran oportunidad para la industria de alimentos de crear propuestas basadas en vegetales que reemplacen a la carne. Si bien es cierto que hoy los sustitutos de la carne representan solo el 1% o 2% del mercado total de la carne,esta porción irá aumentando en los próximos años. Según datos de Plant Based News, se estima que, para 2020, el mercado global de productos basados ​​en proteínas vegetales crecerá un 8,4% hasta alcanzar los 5,2 billones de dólares.

La encrucijada del sabor

¿Cuál es el desafío, para la industria, de sustituir la proteína animal con la proteína vegetal? Una de las principales barreras para la adopción de proteínas alternativas son el sabor y la textura: existen varios desafíos relacionados con el gusto, como la astringencia, la amargura o las notas generales. Según diversos estudios, más personas estarían dispuestas a comer más productos de origen vegetal si supieran mejor. Excepto aquellos motivados por causas éticas, el resto de los consumidores no está dispuesto a sacrificar sabor.

Este es un reto para la industria, pero también es el momento para no quedarse afuera y elaborar productos de excelente sabor utilizando fuentes alternativas de proteínas. Porque mucho más que una tendencia, la dieta en base a vegetales se trata de un cambio disruptivo en los hábitos de consumo y en la forma de alimentación de toda la población mundial.